El Museo Carmen Thyssen de Málaga ultima su viaje a la época romana.

El Museo Carmen Thyssen de Málaga ultima su viaje a la época romana

La pasarela colgante se suspende sobre el yacimiento de la villa romana del sótano del Thyssen. / Infografías: Rafael Pozo García-Baquero

El proyecto, que se licitará en breve, permitirá recorrer la villa del siglo I del sótano del museo a través de pasarelas colgantes que iluminan el yacimiento al paso del visitante

Tiene un acceso estanco de los que se utilizan en los submarinos. De hecho, se denomina ‘puerta buzo’ por su singular diseño y su capacidad para sellar la estancia. Conduce desde el Museo Carmen Thyssen a la villa romana del sótano que se descubrió durante las obras de construcción de la pinacoteca. Un yacimiento arqueológico cuyos orígenes viajan al siglo I y que se mantuvo en uso hasta el V, pero que no pudo incorporarse al recorrido expositivo de la pinacoteca con su inauguración en 2011 a causa del nivel freático y la presencia de agua en esta zona subterránea, sobre todo en época de lluvias.
Tras una solución a la inundabilidad, el proyecto arquitectónico aprobado por la Gerencia de Urbanismo contempla convertir este sótano en una sala más del museo y hacerlo transitable mediante un sistema de pasarelas suspendidas sobre el yacimiento en el que la iluminación irá descubriendo esta singular edificación romana a medida que el visitante recorra la estancia.
«Más que una villa, prefiero comparar estos restos con un cortijo de época romana, porque en el mismo espacio tenemos una unidad de producción con un área noble en la que vivía el comerciante y una zona de piletas para la fabricación de salazones y conservas de pescado e incluso una tienda para la venta al público», explica el arquitecto Rafael Pozo García-Baquero, redactor del proyecto arquitectónico de este espacio que destaca por su amplitud –618 metros cuadrados– y carácter diáfano.
Al tratarse de una zona inundable, este espacio no podrá visitarse en época de temporales
El proyecto del arquitecto Rafael Pozo incluye espejos cenitales para observar las zonas de difícil visibilidad
Sobre esta superficie, el arquitecto ha diseñado un recorrido expositivo que se eleva 80 centímetros sobre los restos arqueológicos mediante pasarelas colgantes y que se articula en buena medida alrededor del patio de la villa-cortijo romana. Así, desde la plataforma de entrada, el itinerario conduce en primer lugar a las piletas más antiguas del siglo I para la producción de salazones, cuya visibilidad es limitada desde la pasarela por lo que los visitantes podrán observar sobre sus cabezas un techo de acero inoxidable pulido cuyo efecto de espejo permitirá una visión cenital de la zona de forma completa.

La pieza estrella

A continuación, la visita comienza a circundar el patio, donde se iluminarán las columnas del mismo y posteriormente el pavimento. El recorrido conducirá a un mirador de la principal pieza arqueológica del yacimiento, el ninfeo de los peces, una fuente monumental –de finales del s. I y en uso hasta mediados del V– decorada con las pinturas murales más antiguas de las conservadas en Málaga y que muestra peces de colores sobre un fondo negro. «Es el sueño de cualquier pinacoteca: encontrar una zona arqueológica y que sus restos más espectaculares conserven unas pinturas», asegura Rafael Pozo.

En la última parte se podrá ver la necrópolis bizantina. Las pasarelas se ordenan en torno al patio de la villa.
A continuación, la ruta atraviesa la cocina, iluminándose el hogar, y conduciendo hacia una amplia plataforma, donde se exhibirán piezas arqueológicas encontradas durante las obras de construcción o de época romana. Además, desde esta zona se dispondrá de una visión global del yacimiento y se observarán las piletas del siglo V. La última pasarela conducirá desde aquí al final del recorrido, en el que se pueden observar la necrópolis bizantina y los mosaicos.
El arquitecto Rafael Pozo destaca el empeño de la Gerencia de Urbanismo y del Museo Carmen Thyssen en solucionar los problemas del nivel freático con el objetivo de hacer visitable esta zona de la pinacoteca. Así, se ha dispuesto una serie de pozos con el objetivo de drenar el sótano cuando sufra episodios puntuales de inundación por fuertes lluvias. Esta solución ha permitido que el sótano no se mantenga inundado durante meses como hasta ahora, aunque en los episodios de temporales no se podrán realizar visitas del público hasta que los pozos evacuen todo el agua.
Los arqueólogos recomiendan que se mantengan las condiciones de humedad del 100% –sobre todo por la conservación del Ninfeo de los Peces–, lo que también ha determinado el proyecto arquitectónico que contará con barandillas de vidrio para favorecer la visibilidad, aunque el suelo de las pasarelas colgantes será de hormigón para evitar que el piso sea deslizante y peligroso para los visitantes. «Todo está enfocado para que el protagonista sea el yacimiento», explica Rafael Pozo, que añade que las paredes que limitan el sótano se recubrirán de listones de madera blanca como en los pisos superiores del museo con el objetivo de dar al sótano una continuidad arquitectónica.
Las obras cuentan con un presupuesto de 420.000 euros y un plazo de ejecución de ocho meses. Según el concejal de Urbanismo, Paco Pomares, el proyecto para hacer visitable el yacimiento del Museo Carmen Thyssen ya se encuentra en el Departamento de Contratación de la Gerencia por lo que la licitación se publicará «en breve».

 

 

Diario Sur. Sábado 13 de enero de 2018.  Autor: Francisco Griñán.

 

Proyecto del arquitecto Rafael Pozo García-Baquero en el Museo Thyssen de Málaga.

Urbanismo ( Artículo publicado por la Opinión de Málaga)

Aprueban hacer visitables los restos arqueológicos bajo el Museo Thyssen

Invertirán unos 420.000 euros en construir un sistema de pasarelas en el sótano del museo para visitar los restos romanos que hay bajo el edificio

miguel ferrary 18.10.2017 | 12:50

Imagen del proyecto.

Imagen del proyecto.

El consejo de Urbanismo ha aprobado destinar 420.019 euros a la construcción de un sistema de pasarelas para hacer visitables los restos arqueológicos romanos encontrados en el sótano del Museo Carmen Thyssen y que fueron descubiertos durante las obras de restauración del Palacio de Villalón.

Estos trabajos, con un plazo de ejecución de ocho meses, permitirán crear de un recorrido accesible para ver el yacimiento, que se inicia en una plataforma de recepción y concluye en una segunda plataforma de carácter expositivo. Ambas plataformas se conectan por una pasarela cuyo recorrido permite una contemplación directa de los restos. En aquellas zonas donde existen elementos que impiden aproximarse a los restos se plantea un techo suspendido de acero inoxidable pulido cuyo efecto de espejo permitirá a los visitantes tener una visión cenital complementaria desde la propia pasarela.

El proyecto ha sido redactado por el arquitecto Rafael Pozo García-Baquero a instancia del Servicio de Conservación y Arqueología de la GMU y se enmarca dentro de las actuaciones que se están llevando a cabo para poner en valor y posibilitar la visita al yacimiento arqueológico situado en la planta sótano del museo.

El sótano del Palacio de Villalón, sede del actual museo Carmen Thyssen, contiene una villa romana orginal del siglo II con estancias consagradas a la vida doméstica e industrial. El espacio cuenta con 14 habitaciones distribuidas en torno a un patio, además de un ninfeo ornado con figuras de peces en diversos colores. La dificultad con el yacimiento, que en el siglo VII se transformó en una necróplis, estriba en combatir el nivel fréatico.

Reformas necesarias en el urbanismo mundial.

Las ciudades bien planeadas pueden ser la solución a algunas de las grandes crisis que afronta la humanidad. Inequidad, cambio climático, informalidad o inseguridad son problemas que no podrán ser superados sin un planeamiento urbano adecuado, según el Informe Mundial de Ciudades 2016 (WCR2016, por sus siglas en inglés), que se presentó el pasado miércoles en Nueva York. Entre sus conclusiones, una es clara: “El modelo de urbanización actual es insostenible”.

La inexorable urbanización del planeta —más de la mitad de la población mundial vive en ciudades y se estima que en 2030 sean dos tercios— es a la vez una oportunidad de corregir inequidades y un riesgo, ya que también puede agravarlas. Todo dependerá de cómo se afronte este crecimiento: si es como hasta ahora, probablemente la situación de millones de personas empeorará. Pero si se hacen cambios, es posible atajar muchos problemas. Una urbanización bien dirigida “propicia el avance económico y mejora la calidad de vida de todos”, según el texto.

El reto es enorme, especialmente en las ciudades más grandes. En las 600 mayores urbes del mundo vive una quinta parte de la población del planeta y se genera el 60% del Producto Interior Bruto (PIB) global. En 1995 había 22 grandes ciudades y 14 megaciudades en el mundo; hoy ambas categorías se han multiplicado por dos. Convertir especialmente a estas —pero también a otros asentamientos menores— en lugares sostenibles medioambientalmente, resilientes, socialmente inclusivos, seguros y económicamente productivos debe ser el objetivo para los próximos años.

El documento acusa a los gobiernos de haber sido ineficientes en los últimos 20 años, en los que los asentamientos informales se han disparado sin un marco regulatorio adecuado para controlarlos. El crecimiento ha sido “caótico y disfuncional” y se ha ampliado el abismo entre la demanda y el abastecimiento de servicios básicos. En el lado positivo —aunque han crecido en términos absolutos— la proporción de chabolas se ha reducido en estas dos décadas.

Es sin embargo una victoria pírrica en unas urbes cada vez más desiguales. El 75% ha incrementado su inequidad y son “demasiadas” las que han fracasado a la hora de proveer a sus habitantes de un espacio sostenible para todos. “El fiasco de las políticas urbanísticas ha sido espectacular y devastador en su impacto a hombres, mujeres y niños de muchas ciudades. La urbanización pasiva (o espontánea) se ha probado como insostenible”, añade el informe.

La implantación de las políticas tiene que estar recogida en planes bien definidos, y no puede variar en función de agendas partidistas ni oportunismos.

Tendrá que reforzar la relación entre urbanización y desarrollo, con el objetivo de que se conviertan en instrumentos paralelos de crecimiento sostenible.

Debería establecer enlaces a otros acuerdos globales y agendas y estar claramente conectada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Debe introducir cambios transformadores y promover un nuevo modelo de urbanización que sea universal y adaptable a las distintas realidades nacionales.

Además de esto, el WCR2016 incluye cinco principios irrenunciables: asegurar un nuevo modelo que proteja los derechos humanos y el cumplimiento de la ley; garantizar un crecimiento inclusivo; empoderar a la sociedad civil; promover la sostenibilidad medioambiental y las innovaciones que faciliten el aprendizaje y compartir el conocimiento.

( Datos tomados de El País, edición 19.05.2016)

La vivienda consolida su recuperación.

Las noticias sobre el mercado residencial siguen confirmando que se ha entrado en un nuevo ciclo en el que se construyen más casas —en zonas con demanda muy contrastada— y los precios se estabilizan e incluso vuelven a crecer a ritmos del 9% en algunos distritos del centro de las ciudades. El valor medio de la vivienda en Andalucía aumentó un 1,4% en el primer trimestre del año con respecto al mismo periodo del año anterior, según la tasadora Tinsa. Las mayores subidas interanuales correspondieron a las dos grandes capitales, con Málaga a la cabeza (donde el alza fue del 6,7%) y seguida por Sevilla, que crece un 2,8%. De esta forma, al sur de España llega la tendencia que ya se estaba dando en Cataluña y la Comunidad de Madrid, donde todavía se asiste a un mayor repunte en la recuperación de este negocio, con avances interanuales del 8,2% y del 7%, respectivamente, gracias al impulso experimentado desde hace unos meses por sus dos capitales.

En este contexto, el director de Productos y Diversificación de Tinsa, Pedro Soria, considera que el actual es un buen momento para adquirir una vivienda y retomar la obra nueva en determinados puntos, al tiempo que asegura que la incertidumbre política no ha enfriado esta recuperación. En su opinión, 2015 fue el año de la reactivación del mercado inmobiliario y 2016 marca el inicio del proceso de normalización del mismo después de 7 años de profunda crisis. «Es una recuperación que ha venido para quedarse, estamos ante un nuevo ciclo más racional y sostenible y la caída generalizada del precio de la vivienda se ha terminado de forma definitiva y los mercados en los que aún cae, lo hace de forma más suave», ha añadido. La recuperación del precio será moderada y no superior al 5% de media anual. Para 2016, Tinsa prevé que las compraventas crezcan un ritmo del 10-15 % y que el inicio de la obra nueva lo haga, de forma selectiva, entre el 30-40%. El plazo medio de compra de una vivienda se situó en 10,5 meses, mientras que el porcentaje de ingresos para pagar el primer año de hipoteca se ha reducido al 22 % (era del 33% en 2007) y son necesarios 6 años de salario para adquirir una vivienda media en España frente a los 8,1 que se necesitaban durante la burbuja. Las viviendas más vendidas oscilan entre los 50.000 y 100.000 euros (30%) y los 100.000 y 150.000 euros (27 %).

(Basado en información de ABC)